La mayoría de los conflictos freelance no surgen de mala fe, sino de ambigüedad. Un contrato hace que ambas partes recuerden el mismo acuerdo.
1. Alcance del trabajo
Describe entregables, criterios de aceptación y exclusiones. El trabajo añadido tras la firma debe pasar por una solicitud de cambio escrita y con precio.
2. Pago y propiedad intelectual
Indica importe, anticipo, vencimiento y consecuencias de demora. La propiedad intelectual debe transferirse al completar el pago, no al entregar el trabajo.
3. Revisiones y cancelación
Limita las rondas de revisión incluidas y cobra las adicionales. Una cláusula de cancelación y tarifa de rescisión protege el trabajo terminado y la capacidad reservada.
4. Independencia, confidencialidad y responsabilidad
Confirma que actúas como contratista independiente, establece confidencialidad y limita la responsabilidad total a los honorarios pagados en el contrato.
Llevarlo a la práctica
Usa una plantilla de contrato freelance con estas cláusulas, adapta los detalles comerciales y envíala en un único enlace para revisión y firma electrónica.