Propuesta y contrato se usan como sinónimos hasta que hay una disputa de pago. La versión corta: la propuesta vende el trabajo; el contrato lo protege.
Qué hace una propuesta
Una propuesta replantea el problema del cliente, presenta el enfoque y fija el precio. Debe hacer que alcance, calendario y coste sean fáciles de aprobar.
Qué hace un contrato
Un contrato parte de que ya hubo un sí y regula propiedad, retrasos de pago, revisiones, responsabilidad y salida de la relación.
La zona gris: una propuesta firmada
Una propuesta firmada con oferta, precio y consentimiento mutuo puede ser vinculante. Decide si la propuesta es el acuerdo o si después se firmará un contrato de servicios.
Cuándo usar cada uno
- Proyecto pequeño y definido: una propuesta con condiciones y bloque de firma.
- Trabajo de alto valor o largo plazo: propuesta primero y contrato específico después.
- Trabajo continuo: acuerdo de servicios inicial y cotizaciones por cada nuevo alcance.
Unifica el flujo
No necesitas herramientas separadas para vender, contratar, firmar y cobrar. Vincula propuesta y contrato para que el cliente haga todo en un mismo lugar.